June, 2009

Pelican Avenue

June 22nd, 2009

Here I show you my view of Pelican Avenue “Calix”
Photo: Katja Seidel & Michael Draasch
Model:Alyoscha Quoss

Rosa Orrantia, El abrazo cosmico

June 11th, 2009

Text & Photo: Dodi Espinosa
Published at www.revistametal.com

Es temprano y nada más llegar a Bilbao acudo a mi cita en el número 8 de la calle Villarias donde se erige un templo de la moda, Persuade. Hace algo de frío pero el malestar dura poco pues justo antes de llamar al timbre me cruzo con mi anfitriona en la puerta, su nombre Rosa Orrantia. Antes de entrar vamos a desayunar y nada más sentarnos me pide que le hable sobre mí. Algo curioso cuando el que escribe este artículo soy yo, pero no me preocupo mucho de esto, no se porqué pero me siento en familia…

Ya de regreso en la tienda damos una vuelta antes de que comience la acción, por suerte estamos solos y a cada paso que damos mi taquicardia aumenta, pues me percato de que me reciben en fila cual ejército de atlantes Yamamoto, Miyake, Margiela, Wilhelm, Balenciaga y Van Noten entre muchos otros, mientras que Rosa  me explica con todo detalle lo que  simbolizan para ella cada uno. Pero la sorpresa no termina aquí. Llegamos al final de la sala y me encuentro con un espacio distribuido en dos plantas que me traslada inmediatamente a otra época. Antiguamente un almacén de loza, ahora es un santuario obra de Paul Ziarsolo, amigo y socio encargado del interiorismo de la tienda, dedicado a maestros del pasado y del presente donde antigüedades orientales interactúan con los diseños más futuristas de Ghesquière o la poesía de Margiela.

Suena el timbre y vuelvo en mí. Es el primer cliente y vamos a recibirle, un chico de no mas de 20 años, que viene por una americana de Yamamoto para una boda local. Imagen un tanto peculiar, pienso, pero mi asombro no terminaría aquí pues nada más marcharse, Rosa ayudada por una de sus asistentes, comienza a probar en mí varios looks cual maniquí. Ritual que me dejó entre emocionado y con el que entendí mucho mejor su trabajo, así como su concepción del valor de una prenda bien hecha .

Pasadas las sorpresas y sentados al fondo de la tienda desde donde se aprecia todo lo que sucede, doy carta blanca a mi curiosidad antes de marcharme mientras ella tiene los ojos ocupados en observar que sus clientes sean bien atendidos.

Hasta ahora atribuía el éxito de Persuade en parte al “efecto Guggenheim”, aunque vuestro primer cliente me ha hecho pensar. ¿Qué tanto hay de verdad en mi hipótesis?

La gran mayoría de los clientes es local, algo casi impensable para muchos, tanto por los precios como por la ubicación, pero me atrevería a decir que  la clave está en la cordialidad del trato y en el talento de saber lo que está hecho para cada persona.

Eso es verdad, después del ritual de hace un momento me he enamorado de más de una prenda, pero tu respuesta no hace más que aumentar mi curiosidad, pues aunque vuestro público es en mayoría de aquí, veo un contraste: choca la ausencia de diseñadores españoles entre el amplio abanico de diseñadores que hay aquí. ¿Existe algún motivo en particular?
Los ha habido en su momento, en los años 80 con mi primer proyecto Tarte trabajé con gente como Sybilla, Miró, Jesús del Pozo, o Lydia Delgado y posteriormente en Persuade hemos contado con Asier Tapia. No es cuestión de nacionalidad, yo no me atrevería a definir a un diseñador por su sitio de procedencia.  ¿Tú lo harías? Es verdad que la cultura es un factor primordial en la formación de la personalidad pero no es un determinante a la hora de mis elecciones.

Danos entonces alguna pista para arrebatarte la mirada, pues es bien sabido que marcas en todo el mundo compiten por estar aquí.
Lo más importante sobre todo es una creatividad autosuficiente y que beba de sus propias entrañas, una producción de calidad que justifique el precio así como la exclusividad, pero además se necesita ese “algo” capaz de hacer vibrar el nervio especial clave del éxito.

¿O sea que todo esto tiene algo de místico?
Definitivamente.

Persuade es el único sitio en España que puede presumir de haber tenido desde la primera colección a nombres como Bernhard Wilhelm. ¿Hay alguien ahora que haya hecho vibrar ese mismo nervio que en su momento te ayudó en ese acierto?
Por un lado Adam Kimmel, afincado en Nueva York y dotado de mucho estilo y clase, y por otro Cosmic Wonder Light Source, marca japonesa maravillosa. Al principio me costó entenderla, pero una vez comprendí su mundo me quede totalmente prendida, además en su web tienen unos proyectos estupendos.

Hablando de Internet, hoy en día es algo casi elemental en el mundo de los negocios, sin embargo vuestra página que seguramente es visitada en todo el mundo solo muestra los datos básicos de la tienda. ¿Has pensado alguna vez en la venta online?
No es algo que me interese, como puedes ver tengo un tipo de público muy selecto que dista mucho del que compraría vía Internet, además cuando hago la selección no pienso en tres camisetas y un pantalón. Yo compro colección con todo lo que ello implica, por lo que es primordial conocer al creador y su mundo, ver el producto físicamente, valorar la calidad de la materia prima, la confección, etc…

¿Entonces es importante el país de producción?
Por supuesto, ahora mismo Japón está invirtiendo mucho en desarrollar y modernizar la industria textil tradicional, la situación económica actual requiere un giro total en los modos de producción y ello incluye la vuelta a los talleres. Ese es otro de los motivos de que tenga a Yamamoto o a su hija Limi Feu, así como a otros diseñadores que producen en Japón,  me gusta apoyar estas iniciativas sobre todo porque son de una calidad impecable.

Me percato de que valoras mucho el trabajo artesanal, sin embargo gran parte de las marcas ya consagradas trabajan con producción en serie en países donde la mano de obra es barata y la cantidad prima sobre la calidad. ¿Es importante para ti el nombre, sobre todo cuando conlleva un mal producto?
Para nada, una marca tiene que emocionarme, con ello me basta y me sobra, el nombre es algo que me tiene sin cuidado, casi tanto como la comercialidad. Ese es otro de los factores que nos caracteriza, la valentía a la hora de elegir pero también de decir basta. Algunos de los creadores con los que he trabajado han reducido la calidad de producción una vez han tenido éxito comercial, eso es algo que no me parece leal, al fin y al cabo es un producto que he de vender y por lo tanto ha de valer lo que cuesta. Pagar solo por un nombre es algo ridículo.

Sin duda alguna; finalmente y para terminar, en el contexto de la situación actual, ¿cuál crees tú que puede ser una forma de mantenerse a flote?
Insisto en la vuelta a los talleres, en una situación donde todo se ve aparentemente negro surge la oportunidad para algo positivo que podría calificarse como el retorno a la alta costura donde cada prenda se confecciona  cual pieza artesanal única, me parece que es una gran oportunidad sobre todo para los creadores mas jóvenes con producciones reducidas pero de alto nivel conceptual y de calidad.

Muchas gracias por tu tiempo, pero sobre todo por estas sabias palabras que motivaran a más de uno.
¡Gracias a ti, y lleva contigo un abrazo cósmico!